La soledad es el pasajero que queda en el último autobús que ya vacío se va

mientras yo sigo esperando.

Ésa es la separación suprema.

Por la cual reverberaba, en un eco diabólico, la separación primera.

La soledad es sentir que todo tu mundo, que sólo acababa de empezar, se cae a pedazos a tu alrededor.

Y ver los escombros y oír los cascotes.

La soledad es una niña martirizada por sus iguales.

Muchos años después, resulta que el mundo no acabó entonces, pero sí la inocencia.

Y el dolor más agudo, el dolor de la separación, jamás llegó a mitigarse.

Ahora, la soledad es irme y sentir que nunca llega la hora en la que nos volveremos a reunir.

Es ver tu cara minuto tras minuto, ver la sonrisa que no está ahí ya más.

Es estar contigo y no sentirte cerca.

Pero

La soledad no es estar sola contigo, asomándonos juntos a la hora del lobo.

No es otra noche en vela, por mucho sufrimiento callado que pueda caber en ella.

No es la noche inhóspita, porque tenemos mantas, luz y alimento.

Tampoco el invierno que a todos nos espera, porque nos defenderemos hasta el final.

No es saber que lo que los demás han hecho y hacen no servirá para ti.

No es saber que, sí, también tú has nacido outsider y el mundo lo confirmará.

Porque tu camino ya está hollado y abierto, otros lo estamos surcando para ti.

Aunque el pasado retumbe en el presente, yo te protegeré de él.

Tu historia será diferente.

Nada temas.

Mi vacío sirvió para enseñarme a erigir puentes.

Para ti, todos para ti.

Las llamas quedan atrás, las naves esperan amarradas en el magnífico puerto.

Tú partirás hacia destinos que no soy capaz de imaginar.

Tus miedos son para mí, todos para mí.

Tú saltas, vuelas, pisando seguro sobre el aire solidificado.

Rodeado del aroma a lirios, a azahar, a ámbar y a jazmines.

La soledad no es estar solo, porque tú nunca lo estarás

ángel de carne y sangre hecho sueño,

más leve aún que el propio aire, naciste para volar.

Un puñado de letras forma tu nombre, llave que abre el cofre del tesoro,

la rosa cabalística, la flor de la alquimia divina.

Reinas sobre los escaques de oro y plata, y en un rincón, una figura diminuta que te observa:

mi personaje.

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3 comentarios

Archivado bajo Poemas

3 Respuestas a “

  1. Guauuuuu… Wowwww
    Brutal….
    Te reinventas con cada delicia que publicas.
    Mil besitos pasajeros

    Le gusta a 1 persona

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