girl-690614_1280Piensa en las cosas que llenan su vida -con periodicidad de días, semanas o meses-, sus días presuntamente sin importancia. Piensa en los rituales que lleva a cabo con frecuencia. Aquellos que son especiales porque llenan sus sentidos y le proporcionan alivio, disfrute o consuelo. Los rituales reparadores y confortantes que erigen pequeños puentes para salvar los momentos ingratos o desagradables.

water-863053_1280

Piensa en las cosas y en los actos que repite un tanto mecánicamente pero que son tan importantes en su vida. Como piedras que enlaza a saltitos para vadear el río sin mojarse ni siquiera las plantas de los pies. A veces, tienen una solidez y una altura tales, que parecería que es capaz de andar sobre el agua. Rituales sanadores que abrazan su alma y la acunan, susurrándole que todo va a salir bien.

A_walk_in_the_woods._-_geograph.org.uk_-_1611052

Piensa en esas cosas, en esas acciones, en esos momentos-refugio, y en que hablan de ella tanto como sus grandes logros, sus posesiones de mayor coste, su cara más visible, sus éxitos conocidos por todos. No, tanto no; más. Porque si un día dejara de cosechar esos logros y esos éxitos, los pequeños rituales seguirían aún ahí, cada día. Pase lo que pase, mañana seguirán estando ahí, definiéndola, llenando su día.

Como el asidero al que uno se agarra cuando el autobús toma una curva que sobresalta a los pasajeros. Una forma de controlar el destino que se labra paso a paso y de mantener las emociones a favor, no en contra.

De conjurar las tempestades o hallar abrigo y puerto seguro cuando se producen, hasta que llega el amanecer salvador.

person-802075_1280

Los pequeños sacramentos de la felicidad, la celebración de la vida.

Dejarse asaltar por la belleza que nos rodea y que se asoma cuando más la necesitamos, es decir, cuando más sensibles somos a ella. Atisbándonos por una ventanita de cielo azul que se abre por entre las rendijas que dejan las nubes más negras.

birds-384954_1280

O al recordar que, pase lo que pase, la espera su casa, cálida y familiar como una afectuosa manta. La luz encendida como una hoguera, o como un farol al final de un túnel en medio de la noche. Saber que, por largo o por difícil que haya sido su día, también esta noche dormirá en su casa, en su habitación.

abendstimmung-81158_1280

El secreto de la vida… El secreto está en la masa.

Magdalena

Y en el chocolate con el que se adereza.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Otros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s