Asalto al palacio de verano

Y de repente, asaltamos el palacio de verano.

Sin que nadie se lo esperase, sin muchas armas ni grandes argucias.

Sucedió así, de repente.

Cruzamos el jardín inmaculado sin dejar ni una huella de pisada,

se diría que íbamos casi volando.

Pillamos desprevenidos a guardas, centinelas y criados.

Todos a una, pero sin planes previos.

Todos a una, pero sin ponernos de acuerdo.

Todos a una, y nosotros sin saberlo.

Ha sido una conquista silenciosa e incruenta, más bien feliz y marchosa.

Sin grandes preparativos, ni siquiera un mapa de la zona.

Así como íbamos, en ropa de andar por casa,

con sólo una gorra y crema protectora.

No matando el tiempo, sino viviéndolo.

No pasando el rato, sino navegándolo.

Ahora, todas las ventanas están abiertas, y nosotros

nos paseamos en patines por entre las columnas de mármol.

En el gran salón, la mesa cubierta

de pasteles, mermelada, café y chocolate

y una jarra llena de granizado de limón.

Cuando caiga la noche, regaremos los rosales

y dormiremos al raso, sabiendo que cada estrella es nuestra

y que nadie nos molestará si nosotros no queremos.

Y es que las mejores victorias son las improvisadas.

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3 comentarios

Archivado bajo Poemas

3 Respuestas a “Asalto al palacio de verano

  1. Un espacio realmente hermoso! todo un gusto conocerlo. Hasta pronto!!. Un saludo.

    Me gusta

  2. felipestories

    ¡Genial! Me gustó mucho.
    Saludos

    Le gusta a 1 persona

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