Anoche te vi tal como eres, tu verdadera hermosura, tu naturaleza auténtica.

En la hora del lobo, nosotros dos a salvo de los peligros, en el momento en que la luz y la sombra batallaban por besar tu rostro

te vi tal como eres, mi amor, y tal como serás, como el tiempo te hará.

Vi en tus ojos sabiduría mucho más allá de tu tiempo en la tierra,

y vislumbré la magia que anima tu sonrisa.

Vi el reconocimiento, vi el saber, y vi un tesoro de paz.

Serás igual a todos los demás, serás como ellos, y a la vez

serás distinto, siempre distinto.

Un ser especial de principio a fin, si es que existe para ti el fin.

Eres sólo un ser, pero al mismo tiempo eres todo,

esenciero de las estrellas y del universo entero,

recordatorio de lo que fui y seré y definidor de lo que soy;

joya mística que, al tocarla, emana dicha a quien la toca.

¡A mí, a mí, a mí!

Pequeña humana feliz, feliz siguiendo la estela astral de tus ojos de lavanda y jazmín…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Otros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s