Nuestro amigo, un chico de un país muy lejano que seguramente no visitaré jamás, había permanecido entre nosotros, en nuestro pueblo, durante muchos meses. Había celebrado con nosotros las fiestas patronales, las Navidades y la entrada en el nuevo año, la llegada de la primavera. Él había conocido nuestro pequeño pueblo y nuestro valle, y también nuestras costumbres, nuestros paisajes, había aprendido la cadencia exacta de la lluvia cuando cae por estos lares, y se había acostumbrado al olor que desprende esta tierra cuando empieza a calar en ella el agua, o cuando empieza a florecer otra vez. Todo era aquí muy distinto; la vida tenía un color más sosegado, más apagado aquí que en su país natal, y él se había encariñado desde el principio con su nuevo y accidental hogar.

Ahora, su misión aquí, su objetivo, se había cumplido y su estancia aquí tocaba a su fin. Ayer hablábamos de eso (porque todos tememos los finales, todos nos entristecemos con las despedidas y a ninguno nos gustan, pero todos hablamos de esos finales); él había bajado las escaleras y estaba escuchando música en su reproductor de mp3 (ó 4…). Era todo muy moderno, muy ‘casual’ y muy normal.

Al verle, yo le dije algo así como:

-¿Qué tal? ¿Preparándote para volver a casa? Qué pena…

Y entonces él, sin dejar ni un momento de sonreír, va y me dice, en el mismo tono ‘cool’ y de andar por casa:

-Sí, ya sabes: hay un tiempo para nacer y un tiempo para morir; hay un tiempo para venir y un tiempo para volver a casa…

-¡Y un tiempo para volver a venir, supongo!

Nos reímos con el juego de palabras de volver a venir, volver a irse, volver a volver a venir, etcétera.

No lo conozco tanto, pero es un chico simpático. Y admiro el desparpajo y la jovialidad espontánea de gente que es capaz de hablar con tal elocuencia y tal falta de pomposidad al mismo tiempo. Una se pregunta si estamos queriendo aprender de otras culturas las cosas que de verdad nos enriquecerían más, o nos fijamos solamente en conocimientos instrumentales sin alma. Porque estoy segura de que en ese país de donde viene este chico hay mucha más gente así que aquí.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Otros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s