Silencio

Es el espacio entre dos truenos,
es el espacio entre el tic y el tac de tu reloj.
Es el breve momento en el que mueres
entre un latido y el otro de tu corazón.
Es el núcleo ardiente dentro de cada lágrima que has derramado.
Es el espacio vacío entre un grano que cae y el siguiente de tu reloj de arena.
Es el último eco del eco del eco del petardeo del tubo de escape,
es el rumor del recuerdo del frufrú de tu vestido de seda.
Es ese estado sin nombre en el que un nonato deja de serlo y pasa a ser recién nacido.
Es la millonésima parte del último suspiro de alguien muy anciano.
Es ese primer atisbo de suave noche de tu consciencia, cuando apagas tu cerebro,
es la primera letra de tu nombre cuando empiezas a recordarlo cada amanecer.
Es el pequeño cúmulo de sangre que acude a dar la mano a otro cúmulo de sangre
circulando por tus arterias.
Es el átomo pionero del primer aroma de la primera flor de la primavera.
Es el chispazo que se desencadena cuando -por fin- apagas tu estruendosa máquina de luces,
es el cosquilleo en la boca de tu estómago cuando empieza a nacer el bendito bostezo.
Es el rayo que correrá a rescatarte cuando el telón caiga,
es el murmullo del beso divino en tu frente, cuando despiertes,
cuando comprendas que primero era el Silencio, y el Silencio es
tu útero, tu naturaleza, el Silencio es tu vida eterna.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Poemas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s